La columna Coordenadas de Enrique Quintana, en Reforma, señala:

La economía mexicana no está en su mejor momento. Si le sirve de consuelo, le podemos asegurar que tampoco está en el peor

De acuerdo con los pronósticos de los expertos, no tendremos grandes sustos en la segunda mitad de este año, pero tampoco hay mucho de que entusiasmarse.

Veamos una revisión de lo que señalan.

 
1.- Hay más pesimismo en materia de inflación.

Los pronósticos de la inflación en México se movieron de un estimado de 3.81 por ciento cuando comenzaba este año a 4.74 por ciento para las cifras más recientes; es decir, la expectativa empeoró en casi un punto porcentual.

Con todo, los expertos que mes con mes interroga el Banco de México visualizan una baja de 6 décimas para la segunda mitad del año desde la tasa de 5.3 por ciento que tenemos actualmente.

 
 
2.- Habrá relativa estabilidad en el costo del dinero.

Los expertos visualizan que la tasa de los Cetes a 28 días terminará el año en 7.77 por ciento, cuando se ubica actualmente en 7.75 por ciento.

La buena noticia es que no se ve un incremento brusco de las tasas de interés en el segundo semestre... la mala es que tampoco se anticipa una reducción.

Para los deudores de tarjetas de crédito que pagan tasas altas el día de hoy, el hecho es que lo seguirán haciendo en el curso de los siguientes seis meses.

 
 
3.- El "superpeso" seguirá vigente todo el año.

La expectativa de los expertos indica que la cotización del peso frente al dólar se ubicará en 10.63 pesos al final de este año. Aunque ayer tuvimos un dólar de 10.37 en operaciones al mayoreo y, por lo tanto, se prevé una leve depreciación, la realidad del peso fuerte para los siguientes meses es muy buena noticia para los que importan productos de Estados Unidos y mala para los exportadores.

Por cierto que las inversiones en dólares seguirán como una opción muy poco atractiva.

 
 
4.- Tendremos un crecimiento económico de 2.6 por ciento.

La expectativa de crecimiento del PIB para este año se mantiene ligeramente por debajo de la oficial, de 2.8 por ciento, pero por arriba del pronóstico más pesimista, de 2.0 por ciento del FMI.

Sin embargo, esto significa que las cifras del tercer trimestre serán de 2.4 por ciento, y de 2.6 por ciento para los últimos tres meses del año.

Lo positivo de esta expectativa es que no se visualiza ningún tropezón mayor y lo negativo es que seguiremos el resto del año con un crecimiento mediocre.

 
 
5.- Tendremos una escasa generación de empleos.

Las estimaciones de generación de puestos de trabajo señalan un incremento de 484 mil empleos formales para este año. Sólo como referencia, en el 2007 la creación de empleos fue de 528 mil y en el 2006 de 617 mil.

De hecho, la visión de los expertos es optimista, pues supone un ritmo de creación de puestos de trabajo formales de 3.4 por ciento cuando en este momento crece apenas a 2.6 por ciento.

En cualquier caso, el semestre que viene no será el mejor entorno para la generación de puestos de trabajo.

 
 
6.- Habrá más presiones en los aumentos salariales.

Como es de esperarse, ante mayores presiones inflacionarias, se estima que los aumentos contractuales se ubiquen en niveles de 4.7 a 4.8 por ciento durante los meses de julio y agosto, en lugar de los incrementos más cercanos al 4 por ciento que se negociaron durante los últimos dos años.

Como éste es un gran promedio, no deben descartarse algunas negociaciones en las que los aumentos podrían ser incluso superiores al 5 por ciento.

En pocas palabras, no va a ser un semestre nada sencillo en materia de conflictos laborales.

 
 
7.- Va a haber un mal clima para los negocios en general.

El 45 por ciento de los expertos piensa que el clima de los negocios se va a poner peor en los próximos seis meses, mientras que sólo el 13 por ciento supone que las cosas van a mejorar. Hay un 42 por ciento que supone que el ambiente seguirá igual.

El final del mes de junio marcó el momento más pesimista de los últimos cuatro meses, lo que se refleja en el hecho de que sólo 17 por ciento suponga que actualmente es buen momento para invertir.

Lo último a lo que faltaría responder en esta visita a la bola de cristal es si se aprobará o no la reforma petrolera.

Lo único que se puede decir con cierta certeza es que, de aprobarse esta reforma, la iniciativa del Presidente Calderón va a tener muchas modificaciones.

Sin embargo creo que aun considerando lo anterior, no hay certeza de que se apruebe... pero tampoco se puede afirmar que ya se desechó.

Mi parecer es que algo saldrá, pero muy diferente a lo enviado y que, por ejemplo, no se abrirá la refinación a la inversión privada.

El resumen es que, en términos generales, tendremos una segunda mitad del año mediocre, en la que lo más rescatable sería simplemente que la economía no se deslizara a ningún desorden.

 
 
 
Los factores que impiden crecer
 
 
(% de respuestas entre los factores que pueden limitar el crecimiento futuro)

  2007* 2008*
Debilidad de la economía mundial 18 26
Ausencia de cambios estructurales     25 20
Presiones inflacionarias 4 16
Aumentos de insumos 8 9
Incertidumbre financiera 1 5
La actual política monetaria 1 5
Inseguridad pública 16 4
Otros 27 15


 
*Cifras a junio.

Fuente: Encuesta sobre las Expectativas de los Especialistas del Sector Privado.

Banxico.

 
 
 
Un pesimismo que regresa
 
Estamos ante una nueva racha de pesimismo en la economía. El índice de confianza del productor tocó su mínimo desde que se calcula y se ve poco propicio el ambiente para invertir.